¿Quién ganó en el pulso sobre la reforma a la Ley 30 en Colombia?

Los primeros días de noviembre de 2011, los colombianos y parte de latinoamérica vimos a través de los medios de comunicación todo el tema de las protestas de los estudiantes en contra del Gobierno de Colombia, es especial contra el Ministerio de Educación, por el proyecto de reforma a la educación superior pública, ahora bien, nos cabe preguntarnos a manera de reflexión quién ganó en este pulso y por supuesto quién perdió.

Personalmente diría que ganan los estudiantes de forma clara. Dieron un ejemplo al país de democracia, de cultura y civismo, no podría decir todos pero si la gran mayoría. Las manifestaciones culturales, musicales, teatrales y de protesta llenas de simbolismos fueron y deben ser una enseñanza para todos aquellos que creen que protestar es sinónimo de violencia, destrozos y desorden. Bravo por ellos.

El gran lunar de estas maravillosas muestras de democracia fue la infiltración de uno que otro delincuente que optó por hacer de las suyas, uno que otro congresista del Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro y Piedad Córdoba, quienes al mejor estilo de los primeros hicieron también de las suyas, en “bajos” actos oportunistas y proselitistas que terminaron tirándose en gran parte la legitimidad de los estudiantes. Basta con escuchar el audio de Piedad Córdoba (encuentrélo en W Radio), incitando a los estudiantes a continuar con el paro y “recordar a los héroes de la lucha por el pueblo caídos como Alfonso Cano”.

No se ustedes pero estoy completamente seguro que dichas manifestaciones no tienen nada que ver con un apoyo al terrorismo de un grupo de bandidos como las Farc. De hecho, estoy de acuerdo con los estudiantes en la medida que la construcción del modelo de educación que más se adecue a nuestra realidad deberá ser el resultado de un proceso bien estructurado de conciliación y conversación casi que no sólo con el gremio académico sino con la sociedad en general.

Petro, Piedad y los otros delincuentes abusaron de la buena voluntad de los estudiantes para fines netamente políticos. Para nada les importan los motivos de nuestros jóvenes. Se trata sencillamente de una manera de ganarse un sector político fundamental que es el de la juventud por estos días muy euforica y envalentonada. Aún así, lastimosamente diré que estos oportunistas también ganaron.

En términos de quien pierde tenemos que estos hechos nos demostraron también la incapacidad del gobierno para comunicar un proyecto que consideró importante. Desde mi punto de vista el gobierno no requiere una ley para incrementar el apoyo económico a las universidades públicas, a la investigación y al Icetex, eso se logra con una política y acciones contundentes.

Finalmente, diría que la gran perdedora es la educación porque para mi la reforma era una gran posibilidad de construir un proceso coordinado junto a los diferentes estamentos de la educación y la sociedad, un proyecto que se acerque al modelo de educación que todos queremos y merecemos en un país que cada día se consolida más, y que por ende requiere más educación.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s